aextauto

Aextauto demuestra que va en serio frente a las malas prácticas de las aseguradoras

El pasado 25 de octubre, Aextauto, la asociación nacida por y para los talleres extremeños -también la primera de toda la historia de Extremadura que representa a los talleres- escogería Zafra (Badajoz) de nuevo -porque aquí fue donde nació el pasado mes de febrero- para celebrar su primera convención anual en el Pabellón Central del ferial de Zafra.

En un evento encabezado por su presidente, Diego Rando -gerente de Talleres Nicasio- a la cita acudiría su junta directiva, alrededor de setenta talleres -aunque los inscritos superaron los cien-, así como proveedores con los que Aextauto ya habría -o estaría a punto de llegar- a diferentes acuerdos para ayudar a sus asociados: formaciones en preperitaciones (GT Motive), coches de sustitución para los clientes mientras el suyo está en el taller (Leaseway), formación en gestión de taller para dar el paso de reparador a empresario (GTI Academy), gestión de siniestros (Gestroauto) o peritaciones independientes (Expert pericial), entre otros.

Y es que, si bien todavía no han cumplido su primer año de andanza, Aextauto ya cuentan con más de 137 talleres asociados (31 de Cáceres y 106 de Badajoz) de 56 ciudades diferentes entre las dos provincias. Una asociación que nace de la necesidad -como decía su presidente al inicio de la convención, “si a nivel nacional el taller tiene problemas de rentabilidad, los extremeños estábamos tocando fondo”- que desde que comenzó a andar lo haría con las cosas claras porque están convencidos de que «el asociacionismo regional es el que puede cambiar las cosas».

Un proyecto que trata de ayudar a los talleres extremeños a ser rentables, lograr su unión, ofrecerles formaciones, echarles una mano en la búsqueda de profesionales cualificados, en trámites legales y administrativos y, en el caso concreto de los talleres de carrocería, en la negociación con las compañías, en la gestión de sus márgenes y en la defensa de sus derechos y los de sus clientes. Y entre estos últimos, por cierto, los primeros -pero importantes- avances ya se empiezan a notar: “Cuando empezamos, muy pocos sabían calcular su precio de mano de obra y hoy, con todo el que yo hablo, ya lo sabe”, reconocía Rando con orgullo por la importancia de este paso para defender el precio de su trabajo en las negociaciones con peritos y aseguradoras.

Más del 10% de los vehículos extremeños, sin ITV

La convención comenzaba con Rando ofreciendo una radiografía del parque extremeño, que ayudaría a los asistentes a entender mejor el contexto al que se aproximan en este sentido: en total 594.498 turismos y SUV en Extremadura -359.170 en Badajoz y 235.328 en Cáceres-, un parque cada vez más antiguo, de unos 15,4 años -que supera la media de edad a nivel nacional- y que cada vez va más a los talleres, aunque estos estén siendo cada vez menos. Por tanto: más trabajo para cada vez menos actores.

Esta edad del parque implica, seguía explicando Rando, mayores costes de mantenimiento y de seguridad, aunque nada menos que 71.056 coches circulan en Extremadura sin la ITV. Esta cifra, sorprendente, le llevaba sin embargo a proponer algo interesante: “Después del cliente, nosotros somos los que tenemos contacto directo con los vehículos. Haced la pre- ITV de los vehículos de vuestros clientes, incluso sed vosotros quienes les pasen la ITV. Puede ser un servicio interesante que les podemos dar”.

Por otro lado, las previsiones es que «nos vamos a jubilar con el diésel”, decía Rando, para explicar que es el tipo de propulsión que sigue dominando el parque: los vehículos electrificados representan solo el 1,15%, aunque mirando al futuro, animaba a los talleres a formarse en estas tecnologías.

Convenio ASCIDE, el origen de todos los problemas

A continuación, se centraba en los talleres de carrocería y hablaba sin tapujos de las prácticas de las compañías de seguro que tanto perjudican su actividad. Y lo hacía tratando de hacerles entender algunas cosas importantes.

Se centraba primero en el Convenio ASCIDE, el que para él “es el culpable de todo”: “El problema está en que, cuando ocurre un siniestro, las compañías pactan entre ellas lo que se pagan entre sí”. Una cantidad de “1.112 euros, que para los talleres es un importe limitativo”, afirmaba.

Con un ejemplo ficticio explicaba que, a pesar de lo que dice la ley, no es la compañía causante del accidente quien repara: “Yo soy Allianz y me da un golpe un asegurado de Mapfre. Allianz se lo comunica a Mapfre y Mapfre le paga a Allianz los 1.112 euros. Allianz, que es mi compañía y yo soy el perjudicado, se los guarda en el bolsillo y me redirecciona el coche a ‘Talleres Fulanito’, me monta recambio IAM o de desguace, me repara los faros, etc. Y si no me entero, mejor, porque si la reparación son 600 euros, el resto se lo guarda”. Y añadía: “Saben que en el 80% de los casos la media del importe de los siniestros no supera los mil euros. Es un negocio para ellas”.

Sin embargo, añadía que la situación cambia cuando el cliente reclama a la compañía: “Ahí se rompe el convenio: Allianz, mi compañía, le tiene que devolver los 1.112 euros a la contraria, Mapfre en este caso, y repararía Mapfre”, ahora sí, tal y como dicta la ley. El problema es que en primera instancia, las compañías se rigen por el convenio ASCIDE: “Son acuerdos a los que llegan entre ellas y que no aparecen establecidos en ninguna parte. Es como si yo llego a un acuerdo aquí ahora contigo -decía mirando a uno de los asistentes- y no se entera nadie”.

Por ello, animaba a los talleres a implicar a sus clientes: “Hay que explicarles que es su compañía la que les está robando. La compañía ha sabido manejarlos ofreciéndoles coche de cortesía por nuestra parte, recambio alternativo… al final nosotros somos los que tenemos el contacto con el cliente y eso hay que aprovecharlo”.

Daños propios Vs. Daños a terceros

Pero no todos los siniestros son iguales. Después de explicar los daños a terceros, se detenía en las peculiaridades de los daños propios. En este caso, aunque “el cliente tiene una póliza a todo riesgo y ahí poco podemos hacer porque no podemos darle a nuestro cliente una factura con nuestro precio de hora”, incidía en que «sí que se pueden reclamar todas las prácticas abusivas -recambio de desguace, reparación de faros, etc.- que impongan las aseguradoras. Pero no nosotros, el cliente”. Y advertía: “Si se monta recambio de desguace, el cliente tiene que saberlo y que firmar su consentimiento. Eso sí, este siempre debe montarse cuando no sean elementos de seguridad”.

Algo muy importante, por tanto, es saber decir no: “Nos tenemos que negar a las malas praxis de la compañía, no podemos entrar en ese juego o estamos perdidos. Tenemos que ser talleres profesionales y que saber quién es nuestro cliente. Solemos cometer un error y es que el problema del cliente lo tomamos como nuestro. Y no. Es él quien tiene que ir a su compañía y reclamar”.

Libre elección de taller y póliza BASICar

Otro de los temas que abordaba Rando era el redireccionamiento de los vehículos, otra práctica abusiva e ilegal a la que recurren algunas aseguradoras para reparar en sus talleres concertados.

Tal y como cita la ley del Contrato del Seguro, explicaba Rando, “el cliente elige su taller, no la aseguradora, y da igual si es un todo riesgo o a terceros, ya que ninguna compañía de seguros puede obligar o condicionar al cliente a acudir a un taller específico”.

Salía entonces a debate la póliza BASICar de Mapfre: “Es la que utiliza para desviar los coches a sus talleres, pero en ningún sitio pone que el cliente tenga que hacerlo. Es una hoja anexa que firma el usuario y que se queda Mapfre exclusivamente porque es una cláusula ilegal”.

Por tanto, volvía a insistir: “Que no os dé miedo. Informad a vuestro cliente. Eso genera confianza y fidelidad a largo plazo. No podemos dejar ir a los clientes que quieren reparar en nuestro taller porque la aseguradora le dice que no puede”.

Ante las peritaciones injustas… la ley

Hablando de peritaciones injustas, ponía a los talleres sobre la pista de leyes que deben conocer porque “te dan fuerza» ante estas situaciones.

Entre ellas, el artículo 19 de la ley del Contrato del Seguro, que obliga a las compañías de seguro a pagar en un plazo máximo de 40 días; o su artículo 26, que exige el uso de piezas de recambio original en las reparaciones -si el coche equipaba recambio original en el momento del golpe-; así como el artículo 335 de la ley de Enjuiciamiento Civil, que defiende la imparcialidad de los peritos, al obligarlos a “emitir su dictamen con objetividad, expresando el fundamento de sus conclusiones”, a pesar de que, comentaba Rando, “el validador que viene a nuestro taller sabemos que ni es objetivo, ni imparcial.. pero no tiene culpa, es un mandado que depende de la compañía”.

Baremos, asignatura pendiente para los talleres

Durante su intervención también habló de los baremos, “otra asignatura pendiente” para los propios talleres, a quienes ponía deberes, porque “hay que conocerlos todos, es fundamental conocer las reglas del juego” y facilidades: “los tenéis todos en la web… menos el Digital Paint de Mapfre porque nadie sabe cómo funciona, yo creo que ni ellos mismos”.

Como últimos consejos, tener visible en el tablón del taller el precio de mano de obra y subirlo cuando el taller sea quien gestione el siniestro -“porque eso es tiempo… hay que ser serios y coherentes con nuestro trabajo”; además de hacer preperitacionesfotografiar todos los daños antes de iniciar cualquier intervención “para evitar las discrepancias y fortalecer nuestra posición ante cualquier reclamación”; contar con los desmontajes, “así al perito no se le olvidan”; y exigir que se reabran los siniestros cuando sea necesario, “para que nos paguen lo que es”.

Próximos pasos…

Para terminar, Rando contaba todo aquello en lo que están trabajando desde Aextauto para beneficiar a sus asociados y lograr sus objetivos, como por ejemplo: ampliar la red de acuerdos con proveedores; desarrollar campañas de visibilidad que refuercen la imagen de sus talleres; profesionalizar la gestión de la asociación para dar continuidad y estabilidad a cada acción; apoyar a los talleres en su digitalización y búsqueda de nuevas líneas de negocio; llegar a acuerdos con institutos de FP Dual de Extremadura para que los alumnos puedan hacer sus prácticas en los talleres asociados; seguir negociando con las compañías de seguro; e incorporar en su página web la Agencia de Empleo Joven, desde la que los talleres puedan acceder a los currículum publicados por jóvenes con sus estudios de Automoción terminados y así poder contratarlos.

fuente: autopos.es